Agua y saneamiento para Cabo Gracias a Dios

A un año del impacto de los huracanes Eta y Iota en la Costa Caribe Norte, la población afectada más vulnerable, reflexiona sobre las acciones de agua, saneamiento e higiene, que se implementaron como respuesta a la emergencia.

Bilwi, por su ubicación geográfica en la costa del Mar Caribe entre Honduras y Nicaragua, la comunidad de Cabo Gracias a Dios constantemente está amenazada por las tormentas. Por tal razón, antes de la llegada de los huracanes Eta e Iota, sus habitantes fueron evacuados al casco urbano en Waspam. No obstante, los daños materiales fueron inevitables, no sólo por los vientos, sino también por las inundaciones que contaminan el agua de los pozos.

Por este motivo, El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia UNICEF, en alianza con el Gobierno Regional Autónomo de la Costa Caribe Norte, junto a Acción Contra el Hambre (ACH), enfocaron la asistencia humanitaria en ejecutar acciones de agua, saneamiento e higiene, como construcción de letrinas.

También se entregaron kits de higiene infantil Baby-WASH, con recipientes de almacenamiento de alimentos con tapadera, y filtros para agua.

Para el enfermero Melchor James, estas acciones son importantes y ha notado cambios positivos “este proyecto ha venido a mejorar la higiene en la comunidad y el mayor beneficio lo están teniendo los niños y niñas de 0 a 5 años, quienes son más propensos a enfermarse. Las enfermedades más comunes son las diarreas y dermatitis”, señala.

“El filtro es bueno, animo a la población a que lo cuiden, es primera vez que se están usando. He notado que la diarrea ha disminuido, los casos de dermatitis (por el aseo con los kit baby-WASH) en los bebés también. Las mamás están cuidando a los niños y niñas”, agrega el enfermero comunitario.

@UNICEFNicaragua/2021/Torres

Todo este proceso realizado en la comunidad es llevado a cabo con el apoyo de los Comités de Agua Potables y Saneamiento CAPS. “Mi trabajo es orientar cómo usar de manera correcta el filtro. El cambio más notorio que he visto es el uso de agua limpia para tomar. Los miembros de CAPS hacemos visitas en las casas, también orientamos cómo usar las letrinas. Todo lo que han donado ha ayudado a mantener limpia la comunidad, como las toallas sanitarias, se reutiliza, ya no quedan tiradas. No ensucian”, explica Berta Cisneros, de 27 años, y presidenta del CAPS de Cabo Gracias a Dios.

La voluntaria comunitaria cuenta su experiencia de participación y contribución. Es la primera vez que se involucra en procesos de liderazgo al servicio de la comunidad. “Me gusta porque puedo contribuir a que esté más limpia la comunidad. El proyecto va bien, se mira el progreso”, explica.

Estas actividades de desarrollo están enmarcadas en la respuesta humanitaria y mejora nutricional de la infancia en comunidades aisladas de Río Coco Abajo (municipio de Waspam) a través del acceso a agua segura, saneamiento e higiene. Además de Cabo Gracias a Dios, se realizó el mismo proceso en las comunidades El Porvenir y Bihmuna, beneficiando a 3,082 personas, de las cuales casi la mitad son niñas, niños y adolescentes, un total de 1,435.

Salud e higiene menstrual

El concepto de salud e higiene menstrual abarca aspectos del manejo de la higiene menstrual y otros factores como la salud, el bienestar, la igualdad de género, la educación, el empoderamiento de niñas y mujeres adolescentes y sus derechos.

El manejo de higiene menstrual es un componente importante del programa de Agua, Saneamiento e Higiene en las escuelas, que desarrolla UNICEF.

UNICEFNicaragua/2021/Torres Como parte de las acciones de recuperación ante las emergencias se entregaron kits de higiene menstrual, que incluyen ropa interior nueva, jabón, telas e implementos para elaborar toallas sanitarias reusables.

El uso de los kits de higiene menstrual tiene un impacto no sólo en la salud, sino también en disminuir el ausentismo escolar, como nos cuenta Ana Gill, de 58 años. “Hay quienes no pueden comprar toallas sanitarias. Sólo usan trapo y no pueden ir largo. Con estas (las toallas sanitarias reusables) yo veo que la niña va a clases y viene tranquila. En su primera regla le enseñé todo lo que se debe hacer en esos días. Cuando yo era pequeña, me ponía un trapo para ir a clases, me pasaba la sangre no podía andar bien. Esta toalla es buena, dilata, no se pasa. Ahora ya no pueden perder clases. Y las mamás tenemos también que enseñar a las niñas a usarla”, finaliza.

Los kits de higiene menstrual se entregaron a adolescentes a partir de los 13 años y también a mujeres en edad adulta. Para que cada una hiciera las toallas reusables, se realizó un taller de costura en la comunidad, a fin de asegurar una intervención sostenible.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *